
Seguro que has visto alguna imagen donde un masajista presiona la espalda del paciente con su codo.
Se trata de una terapia manual conocida como Técnica Nimmo.
Aunque puede parecer un tratamiento agresivo, en realidad es una maniobra agradable que se puede aplicar a cualquier edad y sin apenas contraindicaciones.
De hecho, el uso del codo sólo es una de las técnicas que se usa en el Método Nimmo para liberar la tensión del músculo, y el tejido que lo sujeta.
Es una herramienta que complementa perfectamente con el quiromasaje para tratar dolor crónico o puntual ocasionado por malas posturas, lesiones, hernias, tensión nerviosa…
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